Lavanda: beneficios y propiedades más allá de su aroma

Hace poco publicábamos en nuestras redes, una foto de la lavanda de un cliente. Se nos ocurrió dedicar un post a la lavanda, ya que puede ser una buena aliada en tu huerto urbano. En el post de hoy queremos que descubras los principales beneficios de cultivar lavanda en tu huerto urbano.

Como todos sabemos, su color y olor son inconfundibles, la lavanda es una planta aromática que tiene diversos usos y beneficios para tu día a día si quieres conocerlos sigue leyendo.

¿Qué es la lavanda?

La lavanda es un tipo de arbusto, aromático, muy ramificado, de ramas erectas, flores de color lila tirando a azul (lila es la más típica, pero podemos encontrar otros colores de lavanda). Esta planta puede llegar a medir 2 metros.

¿Qué usos le puedes dar a la lavanda?

La lavanda tiene múltiples usos, tanto para el hogar, como en cosmética o medicina.

En el hogar se pueden utilizar de diferentes maneras como por ejemplo de aromatizante natural colocándolas en bolsitas para perfumar tu hogar.

Como cosmética, se puede usar para hacer jabón artesanal, para tratar la piel gracias a su propiedades astringentes. También se puede utilizar como acondicionador de pelo o tónico natural para limpiar tu piel.

Como uso medicinal su aplicación externa puede producir una acción cicatrizante.

¿Qué propiedades y beneficios tiene la lavanda?

La lavanda contiene numerosas propiedades, entre ellas podemos encontrar propiedades: antiinflamatorias, alivio de dolor, relajante, antivírica y antibacteriana.

En cuanto al dolor podemos ver que puede aliviar:

  • Tortícolis
  • Dolor de cabeza y migrañas
  • Dolor de pies
  • Dolores reumáticos

Además en lo que a la piel se refiere, sirve para curar heridas como quemaduras y mejorar el aspecto de la piel.

Por otra parte, las propiedades relajantes, ayudan a disminuir el estrés y la ansiedad.

Como hemos señalado, es antivírica y antibacteriana, por lo que será de gran ayuda en casos de inflamaciones o enfermedades como la gripe o resfriados comunes.

¿Cómo cultivarla?

La lavanda florece desde mediados de primavera hasta finales de verano. Las flores de la planta se recolectan entre los meses de junio y septiembre, a partir del segundo año de floración.

En cuanto al suelo, necesitará un sustrato alcalino, con un PH alto.

¿Cómo cuidar tu lavanda?

¡Tenemos buenas noticias! La lavanda es una planta que se adapta a cualquier ambiente y suelo ya que es muy resistente. Es una planta muy agradecida. Por eso, es perfecta para sembrarla en nuestro huerto urbano y tenerla siempre a mano, ¡ya sea en la terraza o en tu balcón!

Te preguntarás ¿Cada cuanto hay que regar la lavanda? Lo más importante es regarla una vez se plante y mientras crezcan sus raíces. Hay que tener en cuenta que no tolera bien el suelo húmedo, por lo que necesitará un buen drenaje para evitar que la tierra se encharque.

También es importante realizar una pequeña poda al comienzo de la primavera o el otoño, para que favorecer su desarrollo. Hay que tener en cuenta que la lavanda necesita sol directo por lo menos 6 horas al día.

Hasta aquí el post de hoy. Espero que hayas aprendido un poco más de lavanda. Es una planta muy recomendable para huertos urbanos.

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